martes, 30 de diciembre de 2008

Acerca del modelo terapéutico en trabajo social

El modelo terapéutico en trabajo social sirvió y sirve de referencia de la práctica individualizada, de pequeño grupo y de grupos familiares.
El objeto de estudio e intervención del modelo terapéutico es el ser humano individual, o el conjunto de seres humanos en la familia, en los grupos, o en las comunidades, como parte de un ecosistema.
Históricamente, se fue configurando bajo el concepto de modelo la forma en que se asumía la práctica con intencionalidad curativa, de manera tal que, según sea la corriente psicológica que se adoptara como referente teórico, el método desarrollado y la finalidad de la acción, es posible hablar de diferentes modelos en trabajo social terapéutico desde sus inicios hasta la actualidad.

En el proceso de construcción del marco teórico de referencia del quehacer y profesional del Trabajo Social, como posibilidad seleccionada de conocimiento y acción de y en lo social, se parte de tres premisas.
Entre las distintas disciplinas sociales no existe una división natural, o dada, sino que aquellas construyen su identidad con base en la selección de posibilidades existentes de atender lo social. Asimismo la rigidez de la identidad riñe, con la manifestación multifacética y contingencial de la realidad social.
Se considera entonces, que los límites rígidos del campo de las ciencias se diluyen, porque no están establecidos de forma natural en el mundo ontológico ya que son construcciones cognitivas.
Esto lleva a considerarla siguientes premisas:

a) Premisa uno: es aquella que plantea que lejos de ser una debilidad del trabajo social el ser crisol de conocimientos especializados en las identidades definidas como la sociología, la psicología, la economía, la política, etc., le da la fortaleza necesaria para interactuar con la complejidad de lo social.
Se comprende así que la construcción del modelo terapéutico en trabajo social se apoyó en el conocimiento de la dinámica del comportamiento humano proveniente de las ciencias sociales y particularmente de la psicología social.

b) Premisa dos: se refiere a que el Trabajador Social se encuentra de frente a la complejidad de la realidad debido a su posición profesional e institucional. La complejidad social es un desafío profesional porque demanda respuestas oportunas por parte del Trabajador Social. La oportunidad de la respuesta requiere comprender la complejidad y organizar un plan de acción. Se requiere que el profesional está en condiciones de captar, analizar y comprender la multiplicidad de aspectos manifiestos y no manifiestos que conforman el fenómeno social en si.

Múltiples voces identifican la tendencia más hacia lo instrumental que hacia lo profesional en el quehacer del Trabajador Social, aquí surge la tercera premisa

c) Premisa tres: que nos sirve de marco de reflexión, y que significa que la acción profesional se define más en la función de lo técnico que de lo metódico. Lo técnico en este caso hace referencia a aquellas acciones que aplican conocimientos producidos, adecuándolos al logro de fines prácticos. Recordemos que la técnica está formada por procedimientos, pasos o etapas para obtener un fin práctico. Sin embargo, la herencia del positivismo produjo una confusión entre lo que es el método científico y los procedimientos de apoyo o técnicas. Un producto de tal confusión consiste en que el método inductivo, por ejemplo, es el camino que permite asociar datos sobre fenómenos que constituyen los hechos sociales, se supone que ellos “hablan por sí mismos”, o sea se transforman en “cosas” mediante sus expresiones medibles producto de lo cual adquieren carácter de leyes. Desde esta perspectiva las cosas que conforman la realidad hablan a través de sus datos, por lo tanto, como las técnicas registran esos datos, las técnicas se convierten en el método. La anterior nos permite aclarar el fundamento mediante el cual se produce el proceso de reducción del método es decir una visión compleja del acercamiento a la realidad; a lo técnico o una visión instrumental y simplista del acercamiento a la realidad.
Desde lo instrumental la realidad se reduce a lo práctico y el conocimiento producido se reduce a relacionar fenómenos a partir del registro de datos que los expresen. Así la distinción entre método, por un lado, como lógica de aproximación a la realidad, desaparece.
Las premisas mencionadas nos permiten construir un marco general para el análisis y la exposición del modelo terapéutico como posibilidad seleccionada de comprender y actuar en lo social.
Bibliografia:

domingo, 21 de diciembre de 2008

El Trabajador Social y la Acción Social: una mirada a la labor humanitaria y al asistencialismo






Si hablamos de Trabajo Social, en el fondo estamos hablando de acción social. El trabajo social si bien desarrolla todo un marco teórico en el cual aporta y sostiene constantemente toda su estructura y desarrollo, su origen, su esencia, es la práctica, la acción. Max Weber nos hablaría de la acción social como una acción que tenga un sentido mentado para quienes la realizan, afectando la conducta de otros, orientándose la acción mencionada por dicha afectación
El trabajo Social es mas que palabras y teorías, es estar ahí, donde esta la desigualdad, la desesperanza, la inequidad, la pobreza, la violencia, el desamparo, todo ese “lado B”, que este sistema social, económico y político imperante trata tan bien de manipular, disimular y ocultarnos. Es en este ámbito en el cual la sociedad trata de ocultar su cara más cruda e inhumana es que el “profesional de la acción social” desenvuelve su quehacer, su praxis.

El trabajador social trabaja en distintos ámbitos de ayuda y su labor se avoca tanto a lo humanitario, dando asistencia donde no la hay, previniendo y controlando la aparición de nuevos focos de conflicto y curando y solucionando problemáticas, buscando siempre las resoluciones mas justas y satisfactorias, guiándose en todo momento por sus ideales y valores, su ética .
La acción humanitaria se ha definido históricamente sobre la base de una serie de principios, éticos y operativos, entre los que destacan los de humanidad, imparcialidad, neutralidad, independencia y universalidad, la labor humanitaria implica proporcionar un trato respetuoso con la dignidad humana, orientado a aliviar el sufrimiento causado por los conflictos y los desastres. Este concepto humanitario es precisamente el que el trabajo Social desarrolla, trabajar por aquel “cuerpo dolorido”, como lo denominase María Angélica Illanes, es el motor de nuestra profesión, su razón de ser. Esta labor humanitaria es el comienzo del verdadero proceso de acción, de la acción mas profunda y transversal, de los cambios. Gracias a la labor humanitaria es que se puede dar a conocer al mundo todas aquellas situaciones insostenibles que deben vivir diariamente niños, madres, ancianos, enfermos, etc.
La asistencia social es otro tipo de “accion social” , que aparece como un conjunto, más o menos sistematizado, de principios, normas y procedimientos para ayudar a individuos, grupos y comunidades, para que satisfagan sus necesidades y resuelvan sus problemas. La Asistencia Social es una forma en que el estado se preocupa de las problemáticas Sociales, y el trabajador Social es el encargado de implementar estas acciones. Sin embargo considero que el trabajador Social esta mas allá, por sobre el” asistencialismo” instaurado. El Trabajador Social debe crear constantemente e ir en contra de los esquemas que perpetúen las desigualdades. Si bien, la ayuda puntual y soluciones puntuales son una contribución a la labor social, lo que el trabajo social busca es un cambio más trascendental, cambiar la raíz, la estructura que esta mal, estos son los verdaderos cambios que se deben lograr en base a la praxis social.
Los tipos acción y relación con las problemáticas sociales varían y van evolucionando según los cambios sociales, dentro del contexto Histórico. El hombre del siglo pasado tenía una visión distinta acerca de los conflictos, las desigualdades y sus orígenes, por tanto de su tratamiento. En el día de hoy, el mundo en el cual vivimos la línea del trabajo social se rige por el cambio y la promoción de los principios que le dan sentido a la praxis. La acción social entonces hoy en día la entendemos como el vehiculo de cambios, de los verdaderos cambios que buscan de una vez por todas acabar con la anomia, el despotismo, la injusticia, la desigualdad y tantos otros problemas que la gente debe enfrentar día a día, problemas que los limitan y les quitan su esencia, su dignidad de seres humanos.






martes, 11 de noviembre de 2008

“El Trabajo Social bajo presión: Intervención Social en Crisis”



Sin duda alguna, el Trabajo Social se encuentra constantemente en su quehacer como profesión, como práctica y en el fondo como concepto en si, frente a situaciones de crisis, es por esto que el estar capacitados y constantemente preparados, poseer un modelo de intervención para este tipo de casos, una metodología especializada, es de fundamental importancia.
En cualquier momento el trabajador se puede enfrentar los estragos producidos por un huracán, un terremoto, una epidemia; etc., debiendo trabajar así por las victimas de estas catástrofes, socorriéndolas y trabajando en las soluciones y salidas rápidas y efectivas ; también puede darse que se enfrente a situaciones de violencia intrafamiliar, feticidios, maltrato a menores, crisis familiares etc. donde quizás deba sacar a un menor del hogar en que vive para evitar que siga siendo maltratado, o ayudando y respaldando a una mujer golpeada evitando así un potencial femicidio. Todas estas situaciones y muchas más de igual o mayor complejidad, se ven día a día y requieren de todas las habilidades del Trabajador Social.

A lo largo de su evolución el Trabajo Social ha ido concretando diversos modelos de intervención social y ha construido teorías y metodologías para ir haciendo frente a las nuevas problemáticas individuales y demandas sociales. El trabajador Social debe estar siempre preparado para saber abordar mediante sus conocimientos y herramientas a su disposición, haciendo el mejor uso posible de estas, para conllevar estas situaciones y sacar a flote a las personas que necesitan de su intervención, de manera urgente.

Una crisis la podemos entender como una situación caótica, dificultosa o complicada, es la alteración de un equilibrio que conlleva a un trastorno de la cotidianidad, a una desorganización. En este tipo de situaciones las personas se sienten incapacitadas de actuar por si solas, se encuentran abrumadas, paralizadas, inseguras e inestables, reduciendo así sus capacidades de reacción, y por lo tanto de búsqueda de una solución realmente eficaz a este “desequilibrio”, a este momento critico en sus vidas. Es por eso que el papel de intervención del trabajador Social en estos casos conlleva una responsabilidad enorme, de saber manejar este tipo de situaciones, procurando siempre respetar y fomentar la quebrada autonomía de las personas, buscando apoyo y forjando equipos y redes de trabajo para abordar así, de la mejor manera los casos de esta índole.
El manejo de la ansiedad es fundamental, en casos así el profesional se encuentra bajo una fuerte presión por hacer un buen trabajo, dar la mejor solución y en el momento más breve y oportuno, por lo tanto el Trabajador Social debe tener la capacidad de tomar de decisiones rápidas y asertivas en Pro de las personas que lo requieran, debe hacer sus movimientos con certeza y astucia, buscando siempre junto con la persona la mejor solución, identificar rápidamente su campo de intervención, su objeto a intervenir y aplicar un método de trabajo que sea oportuno, indicado y saque de esta forma de la manera mas pronta posible al afectado se la situación conflictiva.

Es fundamental en esta área el poseer y desarrollar la capacidad de escuchar a la persona afectada, tener capacidad de empatia con quien se trabajara, ya que este es el modo de comprender la situación que se esta planteando y dar así seguridad, confianza y apoyo, algo básico para manejar y sostener de la mejor manera posible las crisis a intervenir, forjando así la intervención en un marco de corresponsabilidad entre el sujeto de atención que se vera beneficiado por la intervención que prestara el profesional.

Las crisis y los momentos críticos son una oportunidad de evolución y crecimiento en todo aspecto: personal, profesional, sicológico, etc., ya que en su complejidad se pone a prueba la capacidad de manejo, y la búsqueda de nuevas herramientas para abordar casos complejos y dificultosos, llenos de obstáculos que deben ser superados lo mas rápido posible y bajo una fuerte presión. En el fondo sin este tipo de situaciones no habría un desarrollo integro del profesional, no habrían oportunidades de poner en practica nuevos tipos de intervención y así lograr un perfeccionamiento y conocimiento mas especifico y especializado de las diversas problemáticas que el Trabajo Social aborda día a día. Esto puede traducirse en la creación de programas y/o métodos para abordar concretamente los conflictos. Estas situaciones también nos permiten la formación de grupos de trabajos, lazos y redes de ayuda que nos permiten abarcar mas amplia y profundamente las problemáticas, dando una intervención integral y completa a la persona, por ejemplo trabajar con psicólogos, abogados, otros trabajadores sociales, nos permite acceder a las diversas áreas que conforman a la persona y prestar ayuda mas especializada y completa, además de darnos apoyo entre nosotros mismos para lograr un mejor desempeño del tipo interdisciplinario en situaciones de alto estrés y complejidad.

En conclusión la Intervención Social del Trabajo Social en momentos de crisis y complejidad es de una gran relevancia para los sujetos de atención, por lo tanto el profesional debe trabajar y adecuar sus capacidades para el manejo de este tipo de casos, logrando así la mejoría de la situación a intervenir y el bienestar de las personas.







Bibliografía

·http://www.munimadrid.es/UnidadWeb/Contenidos/Publicaciones/TemaServiciosSociales/JornadasTabajoSocialYCiudanania/Ficheros/Crisis.pdf

·Fandiño, Dyalá.
Trabajo Social e intervención en desastres. Costa Rica, Universidad de Costa Rica, Escuela de Trabajo Social, 1993.

Temario

· Tipos de acción la acción humanitaria, asistencial, preventiva y curativa

· Modelos de acción profesional

· La Intervención Social (conceptos básicos, la intervención en crisis)